La ciudad que quiere ser la primera del mundo en generar cero emisiones

Imagen tomada de: www.elespectador.com

Mientras Bogotá sigue teniendo niveles de contaminación inquietantes, Oxford (Reino Unido) ya se trazó una meta clara: en 2035 todos sus autos deberán ser eléctricos.

Bogotá no es una ciudad que se destaque por tener una buena calidad del aire. En más de una ocasión se han lanzado alertas por los niveles de contaminación. Las concentraciones de material particulado (PM10), ese polvo imperceptible a los ojos de los humanos que resulta de la combustión de los carros (y motos y buses), sigue siendo alto. Aunque se ha reducido con el tiempo, hay puntos donde se registran niveles inquietantes. La estación de Carvajal tiene una concentración de 67 ug/m³, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que no se debe pasar de 50 ug/m³.

Pero mientras los bogotanos siguen soportando la mala calidad del aire y protegiéndose con tapacbocas, hay ciudades que están sumando esfuerzos para dejar de producir emisiones. Oxford, en Reino Unido, es una de ellas.

Su plan es que para el 2035 ningún vehículo movido por diésel o gasolina circule en el área urbana. Se trata de una transición gradual que ya tiene una meta más cercana: en menos de tres años (en 2020) ninguna clase de estos automotores podrán andar en el centro de la ciudad.

En resumen, lo buscan las autoridades de Oxford es ser la primera ciudad del mundo en generar cero emisiones. Hasta el momento la OMS la tenía entre ojos porque en varias ocasiones había sobrepasado los límites de concentración de material particulado.

“Todos los que conducimos vehículos de combustión en el centro de la ciudad estamos contribuyendo al aire tóxico que respiramos. Tenemos que aportar nuestro grano de arena”, le dijo al diario El Mundo de España, el concejal John Tanner, principal impulsor de la iniciativa.

Una de las medidas para lograr esa ambiciosa meta es impulsar el uso de carros eléctricos.  Para eso ya cuentan con 1,5 millones de euros, que serán destinados a la instalación de puntos de recarga eléctrica. Además, reducirán los cobros de parqueo a las personas que cambien sus autos de combustión.

Así que si todo sale como lo tienen planeado, esta ciudad universitaria ocupará la delantera entre las metrópolis que buscar lograr objetivos similares. Aún por encima de la capital inglesa.

Fuente: www.elespectador.com