“Es simple: o limpian el río o serán sancionados” : Nelly Villamizar

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La funcionaria habla sobre la sentencia del Consejo de Estado que obliga a 72 entidades, incluidos 46 municipios y 6 ministerios, a la dura tarea de descontaminar el río Bogotá, el más cochino del país.

Para saber en qué nivel de cumplimiento se encuentra la sentencia del Consejo de Estado que le ordena a 72 entidades descontaminar el río Bogotá, uno de los más cochinos del mundo, El Espectador habló con la magistrada Nelly Villamizar, quien aprovechó para lanzar algunas pullas y jalarles las orejas a los alcaldes por no comprometerse de lleno con la recuperación del río. Advirtió también que, si no cumplen, no tiene ningún problema en sancionarlos por desacato.

¿Cómo se va a descontaminar el río Bogotá si los alcaldes insisten en no tener los suficientes recursos para cumplir las órdenes de la sentencia?

Es necesario denunciar que los alcaldes han sido muy omisivos, se gastan la plata en cosas que no son. Venimos pidiendo acciones desde hace 12 años, no de un día para otro, así que no necesito que se escuden de su responsabilidad como si fueran unos pobrecitos sin plata. El departamento de Cundinamarca y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), junto con el Departamento Nacional de Planeación (DNP), tienen la obligación de cofinanciar y apoyar esos proyectos, pero las administraciones se dejaron coger ventaja. Ellos saben que tienen que cumplir. Es así de simple: si no lo hacen estamos los jueces para sancionarlos.

A la fecha, ¿cuáles son las órdenes más avanzadas?

La adecuación hidráulica del río y los programas de reforestación y recuperación de fuentes hídricas. Sin embargo, hay otros como la puesta en marcha de los Planes de Acueducto y Alcantarillado, la actualización de los Planes de Ordenación y Manejo de Cuencas Hidrográficas (Pomca), la construcción y optimización de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (Ptar), la reubicación de más de 150 curtiembres de San Benito y Villapinzón que contaminan directamente el río y la alinderación de las zonas incompatibles con la minería están bastante atrasadas.

Y la mayoría de plazos ya vencieron...

Sí, varios. Pero es que estoy trabajando sola y no tengo un equipo grande que me ayude a hacer las inspecciones judiciales y verificar el cumplimiento de las órdenes. Ya le he pedido al Consejo de la Judicatura que me nombre un juez y un equipo para que trabaje conmigo, pero en este tema ha sido bastante negligente.

¿En cuánto está presupuestada la descontaminación del río Bogotá?

A la fecha no me han entregado el cierre financiero, pese a que el plazo de la orden también venció; por eso le pedí a la Contraloría que se encargara de investigar. Lo que sí es claro es que el costo se elevó mucho más de lo pensado y sólo la Ptar Canoas podría estar costando más de US$1.300 millones. Los diseños ya están listos, la EAAB financiará la construcción de la estación elevadora y Emgesa, su operación y mantenimiento. De igual manera, como la ley dice que el que contamina paga, pues todos los ciudadanos deberán pagar vía tarifa la descontaminación del río. Es lo más lógico.

Hay quienes piensan que esa Ptar no servirá de mucho si se construye en Soacha. ¿Qué opina?

Este tema se analizó inicialmente con técnicos, ambientalistas y entidades territoriales, quienes llegaron a la conclusión de que lo mejor era hacerlo en esa zona por cuestiones de presupuesto y para poder captar todas las aguas residuales que llegan al río Bogotá. Al principio se había hablado de construir tres Ptar en la desembocadura de los ríos Fucha, Salitre y Tunjuelo, pero el tema no es la construcción, sino los costos de operación, que son muy elevados.

Pero a la zona del Charquito llegan todas las aguas residuales del río y no habría necesidad de construir una estación elevadora.

Eso es cierto, pero esta Ptar tiene que tratar 14 m3 de aguas residuales por segundo con tratamiento primario químicamente asistido y luego tratamiento secundario y hasta terciario. Será una estructura muy grande y no hay suficiente espacio en el Charquito; además, cerca del Salto de Tequendama hay un bosque de niebla que es necesario proteger.

El tema de salud no se menciona mucho en la sentencia, pero la gente de Sibaté sigue preocupada por el embalse de El Muña. ¿Cómo se va a manejar este punto?

La gente no puede pedir de la noche a la mañana que las cosas cambien, el culpable no es el embalse de El Muña, sino todos los bogotanos y cundinamarqueses. ¿Dónde están los alcaldes controlando todo lo que se le lanza al río indiscriminadamente; los colorantes, colchones, electrodomésticos, herbicidas y plaguicidas? ¿Dónde están las autoridades controlando las curtiembres, la Fiscalía regulando la minería, el Ministerio de Agricultura los cultivos o la Policía Nacional preocupada porque no se destruya el medioambiente? Es muy fácil culpar a los demás, lo difícil es trabajar coordinadamente y aceptar la responsabilidad.

¿Entonces el Ministerio de Salud no tendría ninguna responsabilidad?

Sí, por supuesto que la tiene. Pero ni siquiera se han aparecido en las audiencias para hablar del tema. Espero estén trabajando por su parte y se coordinen más adelante con nosotros. Lo cierto es que el embalse de El Muña está mejor que hace diez años.

¿Qué opina de los planes que tiene el alcalde Peñalosa con el río Bogotá y la reserva Thomas van der Hammen?

Frente a este tema me voy a pronunciar oficialmente por escrito. Voy a revisar todos los documentos necesarios para mirar cuál es la importancia de la reserva, sobre todo en materia de conectividad hídrica. La ciudad sigue creciendo, pero hay que estar seguros de dónde se puede construir y dónde no.

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